La norma NCh2369.Of2003 exige que todo proyecto industrial y de subestaciones en Chile cuente con una malla de puesta a tierra dimensionada correctamente, y eso empieza por conocer la resistividad real del suelo. En Iquique, donde la interfase entre el mar y el desierto costero crea perfiles de salinidad muy variables, una medición de resistividad eléctrica con sondeo vertical (SEV) no es un trámite: es la única forma de evitar diseños subdimensionados. Hemos trabajado en sectores como Bajo Molle y Zofri, donde la geología de terrazas marinas y depósitos eólicos genera contrastes de resistividad que van desde menos de 1 ohm-m hasta valores superiores a 100 ohm-m en pocos metros de profundidad. Para proyectos con hincado profundo, el ensayo CPT permite correlacionar estratigrafía con perfiles de resistividad.
Un error de 5 ohm-m en la resistividad de diseño puede duplicar el costo del cobre en la malla de puesta a tierra.
Notas del área
Una equivocación común en Iquique consiste en suponer un único valor de resistividad proveniente de tablas genéricas, o incluso peor, emplear únicamente un telurómetro con una disposición invariable omitiendo el estudio vertical completo. La norma NCh2369 exige explícitamente el perfil estratigráfico del terreno. En subestaciones de Alto Hospicio hemos observado que la malla se dimensionó con 50 ohm-m a partir de mediciones superficiales, mientras que a 4 m de profundidad la resistividad era de 8 ohm-m. Esto ocasiona un exceso de cobre en la malla y movilización de tierra innecesaria, o bien, en la situación contraria, voltajes de paso y contacto que incumplen la normativa. En el litoral de Iquique, donde la concentración de cloruros es alta, la corrosión galvánica se acelera si no se incorpora el modelo real de resistividad al elegir los materiales de la malla.
Dudas habituales
¿Cuánto cuesta un estudio de resistividad eléctrica SEV en Iquique?
El precio depende de la profundidad de estudio y del número de sondeos necesarios. En un SEV estándar con una apertura de electrodos máxima de 70 metros, la inversión oscila entre $344.000 y $555.000. Cuando el proyecto se ubica fuera del área urbana o demanda varias mediciones, el costo se modifica según gastos de movilización y tiempo de terreno.
¿Qué norma exige el estudio de resistividad para una subestación eléctrica?
De acuerdo con las normas NCh2369.Of2003 y NCh349.Of1999, el diseño de la malla de puesta a tierra ha de fundamentarse en un modelo de resistividad del suelo derivado de mediciones en terreno (Sondeo Eléctrico Vertical). Este estudio es requerido por la SEC dentro de la documentación técnica para la aprobación de instalaciones.
¿En qué se diferencia un SEV de una simple medición con telurómetro?
Emplear un telurómetro de manera directa sin modificar la separación de electrodos proporciona únicamente un valor instantáneo, no la variación del perfil en función de la profundidad. El SEV investiga la variación de la resistividad por capas, aspecto fundamental en Iquique debido a la alternancia de estratos salinos y secos en pocos metros, lo que impacta directamente el gradiente de potencial de la malla.
¿Cuánto espacio necesitan para hacer la medición en mi terreno?
Un SEV estándar con arreglo Wenner para alcanzar 20 m de profundidad requiere una línea recta de unos 60 m sin obstáculos metálicos subterráneos. Cuando el espacio disponible es reducido, se puede optar por la configuración Schlumberger, que necesita menor espacio lateral, o bien por técnicas de electrodo remoto adaptadas a patios industriales en el sector Zofri.